miércoles 17 de octubre de 2018 - Edición Nº1848
Diario Full В» PERIODISMO DE PERIODISTAS В» 1 may 2018

Sindicato de Prensa Bonaerense

Opinión y Refexión: "En este día, nada que celebrar ni festejar"

Por Antonio Guillen, secretario general del Sindicato de Prensa Bonaerense.- "Los miles de despidos a los largo y ancho de la Argentina, la constante pérdida del poder adquisitivo de nuestros salarios por la ineptitud del gobierno en la lucha contra la inflación, las represiones a manifestaciones populares de descontento social y, en breve, se suma el intento descarado de tratar de cercenar derechos laborales, instituyendo un régimen mas cercano a la explotación de la Década Infame de 1930 que a las realidades del mundo productivo y laboral del siglo XXI".


El Día del Trabajador, desde el inicio de su institucionalización internacional, nos recuerda a compañeros masacrados en Chicago por luchar en defensa de los derechos de los asalariados. De modo que no hay nada que celebrar ni festejar, sino que la muerte de aquellos compañeros debe ser motivo de una renovación del compromiso de seguir levantando las banderas de la causa de la dignidad de la clase trabajadora.

A la conmemoración de esa masacre podemos agregar a los obreros asesinados en Vasena, en la Semana Trágica,  a los peones rurales fusilados en la Patagonia rebelde, a los trabajadores y dirigentes asesinados, fusilados y desaparecidos en las sucesivas dictaduras que sufrimos los argentinos.

Por eso, los trabajadores y sus organizaciones representativas son el sector social que mas compromiso tiene con la democracia: porque cuando nos la arrebataron por la fuerza, perdimos puestos de trabajo, poder adquisitivo de nuestros salarios, derechos laborales, dignidad y también -dolorosamente- a militantes de la causa gremial.

En este presente, tampoco tenemos demasiados motivos para festejar, Los miles de despidos a los largo y ancho de la Argentina, la constante pérdida del poder adquisitivo de nuestros salarios por la ineptitud del gobierno en la lucha contra la inflación, las represiones a manifestaciones populares de descontento social y, en breve, se suma el intento descarado de tratar de cercenar derechos laborales, instituyendo un régimen mas cercano a la explotación de la Década Infame de 1930 que a las realidades del mundo productivo y laboral del siglo XXI.

Para lograr ese objetivo el gobierno ya esta dando pasos acelerados para debilitar y deslegitimar a las organizaciones gremiales, valiéndose de un puñado de casos de alta corrupcioon para tratar de extenderlo como mancha de aceite a todo el modelo sindical argentino.

Los trabajadores jamas vamos a defender a dictadores ni a corruptos,. Y menos a los que traicionaron los principios de la lucha sindical, privilegiando sus cuentas bancarias por sobre la defensa de los trabajadores.

Pero no podemos ser tan crédulos de suponer que es solo una cruzada moralista o de justicia. Porque la intencionalidad política es demasiado visible. Deslegitimando a los gremios, debilitan a la clase trabajadora, de modo que sea presa fácil de la ambición de un grupo de poder que se comporta como los patrones de estancia que en la década del 20 utilizaron a un presidente electo democráticamente, al ejercito argentino y  a las fracciones "ultra nazionalista" para sofocar a sangre y fuego un reclamo de trabajadores rurales que cometieron la osadía de pretender un convenio de trabajo que asegurase condiciones de trabajo y salarios

dignos.

Por eso este Primero de Mayo, seria muy conveniente que todos renovemos el compromiso de lucha por la dignidad laboral, en memoria de quienes dieron todo,  hasta su vida, por esta causa, y con el ideal de servir para que los trabajadores del presente y del futuro no sean sometidos - otra vez mas- a condiciones laborales y salariales de indignidad.

Seamos artífices de nuestro propio destino.

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