jueves 16 de agosto de 2018 - Edición Nº1786
Diario Full » CHISMOTECA » 30 jul 2018

Quién es Domingo Contessi, el empresario al que Macri le ofreció el Astillero Río Santiago

Hijo de Federico, un inmigrante italiano de 87 años, fundador del Astillero Contessi, en Mar del Plata. Lleva construídos 127 barcos. "¿Y si lo recibís con 600 empleados?". La pregunta clave que le habría hecho Macri durante la famosa charla en la que se habló de "dinamitar" la planta ensenadense.


 En un artículo publicado por el portal de noticias Infocielo, el periodista Federico Maggiori reproduce parte de lo que podría ser una charla clave para el futuro del por estos días cuestionado Astillero Río Santiago o, cuanto menos, la punta de lo que sería el plan del gobierno para reconvertir esa planta naval.

El pasado 13 de julio, el presidente Mauricio Macri visitó Mar del Plata en el marco de la “Mesa de Pesca”, en busca de incentivar y escuchar las problemáticas del sector. Allí se reunió con pesos pesados de la industria naval y les blanqueó una de sus obsesiones: resolver el conflicto que para él significa Astillero Rio Santiago, a pesar de que su administración corresponde a la Provincia.  De esa mesa trascendió una frase que generó y seguirá generando polémica: "hay que dinamitarlo". En rigor, la frase no pertenece a Macri sino al empresario naval marplatense Domingo Contessi.

Según cuenta Maggori en su artículo, la charla se habría dado en este contexto:

Macri consultó a Domingo Contessi, presidente de Astillero Contessi y vicepresidente de la Federación de la Industria Navala Argentina. Y se produjo el diálogo que derivó en derrape:

“¿Qué hago con el Astillero Río Santiago?”, preguntó Macri al empresario, que le devolvió la idea que lo haría célebre: “Hay que dinamitarlo”. Macri celebró la ocurrencia pero insistió: “¿Y si te hacés cargo?”. Contessi no quiso saber nada: “Ni en pedo, tenés más de tres mil tipos que figuran y sólo 700 que fichan”, replicó. El presidente subió entonces la apuestA: “¿Y si lo recibís con 600?”, se animó.

Medios marplatenses mostraron otros costados de la visita de Macri a los Contessi. El presidente mostró fragmentos de la recorrida a través de una secuencia de historias en Instagram. “Bienvenido a nuestra casa”, le dijo Domingo al jefe de Estado al recibirlo en la entrada del astillero. Luego, ambos ingresaron a la empresa naval y Macri fue recibido por la familia Contessi. “Esta es una empresa de familia”, afirmó Domingo.

Inmediatamente, el presidente mantuvo un encuentro mano a mano con el presidente y fundador del astillero, Federico Contessi, y su hijo Domingo. Juntos recorrieron la historia de la compañía por medio de historias y fotografías. Posteriormente, Macri saludó a ingenieros y empleados, conoció el departamento técnico, la planta de producción y algunos barcos antiguos de la década del ’80 y ’90.

Finalmente, Macri se tomó una fotografía junto a todos los empleados, quienes le dieron las gracias por la visita.

 

“Muy contentos de poder mostrarle al presidente lo que se puede hacer en Argentina. La industria naval está trabajando a pleno, tomando y generando empleo. Así que muy contentos de poder mostrarle esta realidad a nuestro presidente”, describió Domingo Contessi.

En tanto, uno de los trabajadores mencionó: “Muy emotivo, muy contentos de recibir al presidente en nuestra casa y felices de poder mostrarle todo lo que hacemos día a día, y de lo que trabajamos que tanto nos gusta”. 

Los inicios del Astillero se vinculan con la tarea de su fundador, Federico Contessi, quien se iniciara en la actividad naval siendo muy joven en su Italia natal donde sus tíos trabajaban en un Astillero constructor y reparador de barcos pesqueros de madera. Federico llega a la Argentina en 1947 con 16 años de edad e inmediatamente se emplea en Mar del Plata desarrollando el mismo oficio.

Al poco tiempo su empleador lo encaminó animándolo a instalar su propio taller naval. Tras los primeros años de trabajo unipersonal en los cuales se dedicó a las reparaciones, se inicia como constructor bajo el nombre de “Astillero La Juventud”e incorpora a varios jóvenes colaboradores y socios, algunos de los cuáles permanecerían trabajando junto a Federico durante toda su trayectoria profesional.

Este primer Astillero fue construido en tierra propia pero alejado del mar, lo cual ocasionaba serias dificultades durante el traslado de las embarcaciones para su botadura. En aquellas instalaciones se construyeron 3 barcos en madera de distintos tamaños, siendo el primero de 22 metros de eslora.

Años más tarde se mudó el Astillero al actual predio de propiedad fiscal pero junto al mar, donde se construyeron nuevas instalaciones y un varadero propio sobre un terreno descampado y espacios ganados al mar. Se constituía así en el primer varadero privado de la costa Atlántica. En el año 1965 se formaliza la nueva sociedad: “Astillero Naval Federico Contessi y Cía. S.A.C.I.F.A.N.” y se prosigue con la construcción de barcos en madera. Se botaron y entregaron un total de 19 unidades de una eslora que variaba entre 26 y 18 metros.

En 1974 un voraz incendio destruye todas las instalaciones provocando pérdidas totales. Inmediatamente y sobre las cenizas, se comienza la reconstrucción pensando ya en modernas instalaciones. En 1977 se inaugura oficialmente parte de la actual planta, donde se construye bajo techo, y es posible trabajar simultáneamente en hasta cinco buques a la vez.  A partir de entonces se modifican todas las pautas de trabajo, aplicándose la tecnología más avanzada en equipamiento, diseño y producción. La embarcación número 20 fue el primer casco que se construye en acero y marcaría el fin de nuestras construcciones en madera, asimismo con este pesquero se inicia un programa de 6 unidades gemelas. El emprendimiento se realizó a pura Fe, sin suscribir contratos previos de venta. Sin embargo muy pronto estas 6 embarcaciones fueron vendidas y su explotación fue todo un éxito.

De este modo se evolucionó hacia la construcción seriada y altamente tecnificada, pero sin perder nunca el cuidado artesanal en cada detalle que caracteriza a la empresa. La premisa fue siempre: “calidad y seguridad puestas al servicio del hombre de mar”. Todas las obras reciben la máxima calificación de los registros internacionales de clasificación como el Bureau Veritas o el RINa (Registro Italiano Navale).

Hasta el año 2016 se han botado 125 embarcaciones nuevas. Se han construido toda clases de buques pesqueros: costeros, de altura, congeladores, palangreros, tangoneros, etc. Pero también se ha incursionado en otros segmentos del mercado naval, destacándose un catamarán turístico con casco de acero, superestructura de aluminio y capacidad para 400 pasajeros. Una embarcación de alta velocidad para el transporte de prácticos – que fue la primera exportación del Astillero – barcos de apoyo, remolcadores y una embarcación para la recolección de residuos sólidos flotantes.

Federico Contessi, trabajó en el taller a la par de sus operarios durante toda su vida, tratando de contagiar su profunda vocación por el buen arte naval a las generaciones futuras. Aún hoy, con 85 años de edad sigue siendo Presidente y alma mater de esta empresa. Nuestro personal ha sido siempre considerado uno de los puntos clave del Astillero, ya que nos preocupamos por combinar la profesionalidad de experimentados operarios con la pujanza de jóvenes y capacitados profesionales.

El otro pilar del Astillero es la permanente inversión en mejorar la infraestructura edilicia, renovar la maquinaria e incorporar nueva tecnología. En el año 2003 se incorporó un moderno pantógrafo computarizado que permitió acelerar los plazos de construcción de las nuevas unidades. Periódicamente se adquieren nuevas máquinas para soldar, tornos, guillotinas, plegadoras, etc. Pero las inversiones no se limitan al área de producción, también en materia de diseño y desarrollo se ha importado un router para hacer los modelos a escala de los nuevos prototipos y un scanner óptico de última generación que permite hacer la reingeniería de dichos modelos.

Por otra parte y simultáneamente con las tareas de construcción, el Astillero continua prestando servicios de reparaciones a la flota pesquera nacional, poniendo en seco una media de entre 60 y 80 barcos por año. Entre esas reparaciones se destacan algunas transformaciones integrales, alargues, cambios de motores y otros trabajos de gran magnitud.

 ¿Será Domingo Contessi el hombre elegido para reconvertir al Astillero Río Santiago en una empresa privada, lo que implicaría una drástica reducción de personal llevandola de 3.600 a 600 trabajadores?.

 

 

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