martes 19 de mayo de 2026 - Edición Nº4619

SOCIEDAD | 14 Feb 2025

Advierten que si el Estado abandona la construcción de viviendas, el narcotráfico aprovechará la situación

El director ejecutivo de Techo Argentina, Juan Maquieyra, se sumó a las críticas hacia el gobierno nacional tras el cierre intempestivo de la Secretaría de Desarrollo Territorial, Hábitat y Vivienda. “Si el Estado se retira totalmente de los barrios populares y si las organizaciones de la sociedad civil sea Techo, Cáritas o cualquier otra se, lo que crece es el narco”, analizó.


TAGS: VIVIENDAS, NARCOS

Se publicó en el Boletín Oficial el decreto 70/2025 por el cual el organismo que dependía del ministerio de Economía, quedó disuelto y pasó a la órbita de las provincias y los municipios.


“La presencia estatal y comunitaria, inteligente, eficiente, cuidada, transparente, es muy importante que esté presente en Argentina”, describió el ex presidente del Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, en diálogo con Pasaron Cosas, en Radio Con Vos.

El especialista indicó que si se busca tener políticas serias de viviendas similares a las de Europa o Estados Unidos, su implementación tiene que contar con “cuatro componentes”: una macroeconomía ordenada e inflación baja; un mercado hipotecario importante; crédito subsidiado para familias de clase media; y que haya líneas muy importantes de inversión para sectores populares.

“Sin esas cuatro patas no hay política de vivienda y tanto este gobierno como los anteriores no la tuvieron”, especificó Maquieyra, quien añadió: “Hay un millón de familias viviendo en barrios populares en Argentina, ahí no hay manera de que el mercado por sí solo pueda resolver los problemas”. Además, el exfuncionario de CABA manifestó que el crédito solo es accesible para la clase media-alta y alta. “El otro 85% queda fuera de cualquier tipo de posibilidad de acceso a la vivienda”, concluyó.

El presidente de Techo también se refirió al Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), “que se creó en 2018 y permitía financiar estas obras. Hoy está desfinanciado, aunque no fue eliminado en esta resolución. El FISU, en conjunto con provincias, intendentes y organizaciones de la sociedad civil ejecutaba obras en barrios populares, cloacas, de conexiones domiciliarias, de servicios, en muchos casos de mejoramiento de las viviendas, que es lo que más se necesita”.

A puro decreto
Con la eliminación de la secretaría, el Gobierno readecuó los objetivos de varias dependencias. En este contexto, la Secretaría de Obras Públicas será la encargada de «gestionar la finalización, cierre y transferencia de programas y proyectos en materia de desarrollo territorial, hábitat y vivienda»; «coordinar con provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el relevamiento de suelos vacantes o disponibles» y «celebrar convenios con gobiernos provinciales, municipales y entidades privadas para finalizar y transferir proyectos de vivienda».

En noviembre del año pasado, el Ejecutivo ya había eliminado el fondo fiduciario del Procrear, creado en 2012, mediante el decreto 1018/2024. En la práctica, el gobierno igualmente no se estaba haciendo cargo de las obras de vivienda. A mitad de octubre, un informe de CEPA reflejaba que «las obras en educación (-98%) y vivienda (-93%) están prácticamente paralizadas».

MEDELLIN SIN tUGURIOS

El barrio Pablo Escobar, inicialmente llamado "Medellín sin tugurios" es un barrio marginal en la ciudad de Medellín, que fue fundado en 1984 por el narcotraficante y político Pablo Escobar, jefe del Cartel de Medellín.1 El barrio está ubicado en la zona alta de la Comuna 9 (Buenos Aires), al centro oriente de Medellín.2

Historia
Usando dinero del narcotráfico y con sus aspiraciones políticas y criminales presentes, Pablo Escobar decidió ofrecer "casas gratis" a sin-techos y los más pobres de la ciudad de Medellín al ordenar la construcción inicial de 250 casas para unas familias que vivían en el basurero municipal de Medellín, ubicado en el barrio Moravia.21 El barrio de invasión bajo el programa llamado "Medellín sin tugurios" fue construido sobre una colina, sin la autorización de las autoridades colombianas, además de que se dieron cuenta de que el dinero con que se construían las casas era procedente del narcotráfico, por lo que el Gobierno Nacional ordenó demoler las casas en construcción.

 

Más Noticias