POLITICA y POLITICOS | 15 Jan
Horas de definiciones por la presidencia del PJ y el nombre de Julio Alak suena cada vez más fuerte
La mención de Alak no es menor. La Plata es el corazón político-administrativo de la provincia, y su intendente juega un rol clave en cualquier reordenamiento del PJ. Además, Alak ya intervino en negociaciones sensibles, como la ampliación del esquema de apoderados partidarios, un movimiento que fue aceptado por el kirchnerismo.
El portal de noticias Info Platense cuenta que Axel Kicillof decidió intervenir de lleno en la interna del Partido Justicialista bonaerense. En una reunión reservada del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su espacio político, el gobernador fue tajante: el próximo presidente del PJ provincial deberá estar alineado con la gestión bonaerense, sin condicionamientos ni disputas internas.
La definición llega en un momento clave para el peronismo, que se encamina a renovar autoridades en un clima de máxima tensión. El mensaje fue leído como una advertencia directa hacia la actual conducción del partido, encabezada por Máximo Kirchner, y como un intento de cerrar el paso a esquemas de poder que no respondan al Ejecutivo provincial.
Un mensaje interno con impacto político
“No podemos volver a repetir una historia de conflicto permanente entre el partido y el gobierno”, fue la síntesis que dejaron trascender desde el entorno de Kicillof. La frase resume el diagnóstico del gobernador: sin conducción política alineada, no hay proyecto de gestión ni proyección nacional posible.
La advertencia cobra especial relevancia en la antesala de definiciones clave. El 8 de febrero vence el plazo para presentar candidaturas y el 15 de marzo está previsto el recambio formal de autoridades del PJ bonaerense. Entre una lista de unidad y una interna dura, el margen de maniobra se achica.
Julio Alak, el nombre que gana volumen desde La Plata
En ese escenario comenzó a tomar fuerza un nombre con peso propio: Julio Alak, intendente de La Plata. El jefe comunal aparece como una figura de posible consenso dentro del esquema que imagina el kicillofismo, con un doble valor estratégico: conducción territorial y anclaje institucional en la capital bonaerense.
La mención de Alak no es menor. La Plata es el corazón político-administrativo de la provincia, y su intendente juega un rol clave en cualquier reordenamiento del PJ. Además, Alak ya intervino en negociaciones sensibles, como la ampliación del esquema de apoderados partidarios, un movimiento que fue aceptado por el kirchnerismo.
Magario acelera y la interna se recalienta
Mientras tanto, Verónica Magario sigue siendo la principal candidata del axelismo si el proceso deriva en una interna. La vicegobernadora activó un operativo de afiliaciones desde el Senado bonaerense, lo que generó una reacción inmediata de La Cámpora, que recordó los límites formales del padrón y la antigüedad mínima exigida para votar.
La disputa por las afiliaciones volvió a exponer la fragilidad del equilibrio interno. En el MDF insisten en que durante años el acceso al partido estuvo restringido y buscan ampliar su base de respaldo de cara a una eventual competencia.
Kicillof ordena la tropa y fija condiciones
Más allá de los nombres, el movimiento de Kicillof apunta a algo más profundo: ordenar el peronismo bonaerense bajo una conducción política clara, capaz de sostener la gestión provincial y proyectar una alternativa nacional hacia 2027.
El gobernador eligió no correrse de la discusión. Marcó límites, fijó condiciones y dejó un mensaje nítido para la interna: el PJ bonaerense no puede volver a funcionar de espaldas al gobierno que conduce la provincia.
