SOCIEDAD | 11 Mar
Milei te cuida la silueta: por caída de ventas cerraron 2000 panaderías y se perdieron 15.000 puestos de trabajo
“La gente ya no compra por kilos sino por unidad y elige ciertos productos. Eso va a seguir. Las ventas han bajado en todos lados, es por la falta de efectivo”.
La crisis que atraviesan los comercios de cercanía también golpea de lleno a las panaderías en todo el país. Con ventas que se desploman y costos que continúan en aumento, el sector asegura que atraviesa un escenario cada vez más complejo. Las cámaras regionales que agrupan a la actividad incluso recomendaron no aumentar el precio del pan, que permanece sin cambios desde hace seis meses, para evitar una caída todavía mayor del consumo.
De acuerdo a estimaciones del rubro, durante el primer trimestre del año las ventas en panaderías cayeron hasta un 45% en todo el país. Se trata, además, del tercer año consecutivo de retroceso para una actividad que ya acumula un fuerte deterioro en los últimos años.
La gravedad de la situación también se refleja en los cierres de locales y el impacto sobre el empleo. Martin Pinto, referente del Centro de Panaderos de Merlo, detalló el panorama que enfrenta el sector. “Estamos muy complicados, llevamos un 60% de caída de ventas en tres años, cerraron 2000 panaderías y más de 15000 empleos afectados de forma directa”, sostuvo en diálogo con El Destape.
El problema no se limita a una zona puntual del país. Según explican desde el sector, los contactos entre los referentes panaderiles de distintas regiones son constantes y permiten dimensionar una crisis que atraviesa a todo el territorio. En una reunión por Zoom realizada recientemente, representantes de diferentes provincias compartieron la situación que enfrentan en sus distritos.
En ese contexto, Pinto describió la dinámica cotidiana de los comercios. “El panadero está resignado. Esto es mes a mes. El pan que amasamos lo tenemos que vender sí o sí al otro día porque si no es pérdida. Ya no podemos producir menos”, explicó.
Hoy el precio sugerido para el kilo de pan presenta fuertes diferencias según la zona. En barrios populares ronda los 2800 pesos, en centros comerciales urbanos se ubica cerca de 3500 pesos, mientras que en Capital Federal puede alcanzar los 5000 pesos. Aun así, desde el sector insisten en que el valor no se modifica desde hace medio año. “Necesitamos aumentar el pan, pero hace seis meses que no lo tocamos”, remarcan.
Mientras tanto, los costos siguen avanzando de forma constante. Las materias primas registraron subas mensuales que van del 1,5% al 3%, algo que complica todavía más a los comercios. “Nos viene subiendo la materia prima casi todos los meses. Estamos atentos al aumento del combustible, todo se maneja por flete y eso se traslada a la harina, el azúcar y la materia grasa”, señaló Pinto.
A ese escenario se suman los incrementos en los servicios. Según detalló el dirigente panadero, en los últimos meses se registraron aumentos del 2,5% en la luz y poco más del 1% en el gas, mientras que para el sector industrial el ajuste ronda el 4%.
La caída del consumo también se siente con fuerza en el interior del país. Omar Acosta, representante del Centro de Panaderos de Misiones, advirtió que en varias regiones, especialmente en el norte argentino, el retroceso del poder adquisitivo impacta de lleno en las ventas.
“La gente ya no compra por kilos sino por unidad y elige ciertos productos. Eso va a seguir. Las ventas han bajado en todos lados, es por la falta de efectivo”, explicó Acosta, al describir el cambio en los hábitos de consumo.
El encarecimiento de los costos también repercute en otros productos tradicionales de las panaderías, como las facturas. Actualmente la docena se vende entre 7000 y 9000 pesos en barrios populares, cerca de 11000 pesos en centros comerciales y supera los 15000 pesos en Capital Federal. La unidad ronda los 800 pesos, por lo que la mayoría de los clientes opta por llevar media docena o incluso menos.
La situación cotidiana en los mostradores también refleja el deterioro del poder de compra. Pinto relató escenas que se repiten cada vez más seguido en los locales. “Los empleados cuentan que viene más gente a pedir que a comprar. El que viene te dice ‘¿qué me alcanza con esta plata?’ El que viene a comprar también te pregunta si sobró pan de ayer. Compra 500 pesos de pan y completa con lo que sobró de ayer”.
