SOCIEDAD | 23 Mar
Otro bolazo de Milei: revelan que la Asignación Universal por Hijo no alcanza ni para cubrir un tercio de los alimentos básicos
En el Congreso, se había jactado de un un aumento del 492,9% respecto al valor heredado en 2023”. Sin embargo, lo que no explicó es que ese dato corresponde a la variación nominal (sin considerar el efecto de la inflación) y que, por el contrario, el derrotero de los últimos meses muestra una pérdida sostenida del poder de compra de este ingreso.
La Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar continúan perdiendo terreno frente al costo de vida y ya no alcanzan a cubrir ni un tercio de la canasta total (alimentos y servicios básicos), revela un informe de El Destape. El deterioro es marcado incluso en el corto plazo: para un hogar tipo (dos adultos y dos adolescentes) la cobertura de la canasta alimentaria cayó del 71% en noviembre de 2024 al 39% en febrero de este año. Si se amplía la mirada a la canasta total, la caída también es fuerte: pasó del 31% al 18% en el mismo período. Es decir, en pocos meses, la asistencia estatal perdió una parte sustancial de su capacidad de sostén.
Además, la pérdida de poder de compra es aún mayor a la que muestran los datos oficiales. Así lo advirtió un informe presentado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina desde donde aseguraron que, si se utilizan canastas más actualizadas (gastos de los hogares relevados en 2017/2018 en lugar de los de 2004/2005 que toma la medición oficial) que reflejen de manera más precisa los patrones de consumo familiar, el costo de vida actual resulta entre un 40% y un 55% más alto. En ese escenario, la cobertura de la AUH y la Tarjeta Alimentar caería, incluso, entre 6 y 10 puntos porcentuales adicionales.
El resultado es un descalce creciente entre ingresos y gastos básicos, en un escenario de fuerte presión sobre los hogares. A su vez, ese deterioro de las economías domésticas tiene una contracara clara: un endeudamiento en niveles récord (9 de cada 10 hogares tiene deudas) que evidencia que el crédito dejó de funcionar como una herramienta para mejorar el consumo y pasó a ser un recurso para sostener la vida cotidiana (el 61% del uso de tarjetas de crédito se destina a la compra de alimentos). De este modo, cuando endeudarse se vuelve la condición para cubrir alimentos y gastos esenciales, el problema deja de ser financiero y pasa a ser estructural.
Hace menos de un mes el presidente Javier Milei aseguraba en la apertura de sesiones del Congreso: “La Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó en un 492,9% respecto al valor heredado en 2023”. Sin embargo, lo que no explicó es que ese dato corresponde a la variación nominal (sin considerar el efecto de la inflación) y que, por el contrario, el derrotero de los últimos meses muestra una pérdida sostenida del poder de compra de este ingreso.
En concreto, tras la mejora observada en 2024, en el escenario actual estas transferencias cubren cada vez menos las necesidades básicas de los hogares y, no es menor, la contracción es mayor si se compara con una canasta de consumo actualizada según la estructura de gasto de los hogares (ENGHo 2017/18). AUH
