POLITICA y POLITICOS | 10 Apr
Un pesado barra brava del conurbano: revelan que Milei sigue sumando joyitas a sus Fuerzas del Suelo
Un informe periodístico señala que se trata de Fabricio Martínez, quien comenzó como jefe de la barra brava de Deportivo Laferrere en La Matanza.
Según un extenso informe del sitio La Postal de Mar del Plata, Martínez asumió el mando de la facción oficialista de "La Fe" alrededor de 2018, cuando la vieja "primera línea" de la hinchada, conocida como La 79, quedó eclipsada. Antes de eso, ya se lo vinculaba a la "Familia Villera", el grupo asociado a los complejos habitacionales de los kilómetros 24 y 26 de la Ruta 21 y la Ruta 3, en el corazón de La Matanza. Esa conexión con el sindicalismo, especialmente con el poderoso sindicato de la carne, terminó de darle una base de poder que trascendió lo deportivo.
"El 15 de junio de 2022, esa estructura tambaleó. Sicarios en moto dispararon más de treinta tiros contra su auto en González Catán. Recibió al menos cuatro impactos y sobrevivió de milagro. El ataque generó una ola de especulaciones: ¿ajuste de cuentas por deudas de droga?, ¿guerra interna entre barras?, ¿disputa por el control de territorios sindicales? Las preguntas quedaron sin respuesta, pero el episodio le dio una exposición mediática que nunca había tenido", señala La Postal.
En el informe se agrega que su salto a la política llegó poco después. Entre 2022 y 2023 trabajó en el armado de Principios y Valores, el partido que promovía la candidatura presidencial de Guillermo Moreno.
Luego fue contactado por su amigo de Los Polvorines, Luciano Olivera, chofer de Sebastián Pareja, quien lo incorporó para trabajar en el armado político de La Libertad Avanza. Desde entonces se convirtió en uno de los operadores más cercanos de Sebastián Pareja, quien le encomendó la tarea de manejar la Tercera Sección Electoral del conurbano bonaerense, La Matanza, Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora, que funciona como una de las piezas clave del engranaje libertario en el territorio.
Desde una oficina en Callao al 400, en plena Ciudad de Buenos Aires, Martínez articula estructuras, gestiona vínculos y reparte recursos. Dentro del espacio lo llaman la "mano derecha" de Pareja. Participó de la campaña de 2025, estuvo en actos con figuras del espacio y hasta asistió como invitado a la presentación de la Ley Anti Barras de Patricia Bullrich. La ironía no pasó desapercibida.
"Las críticas lo persiguen desde todos los frentes. Otros partidos políticos lo señalan como evidencia del "reciclaje" de figuras pesadas dentro del liberalismo. Los sectores libertarios anti-Pareja lo acusan de usar métodos tradicionales para construir estructura, de manejar el reparto de cargos en organismos como ANSES y de haber llegado con un pasado violento a un espacio que se define como anti-casta", agrega el informe.
En Laferrere, las internas que lo vincularon a episodios de violencia siguen presentes en los mentideros del fútbol. Aunque no existen condenas firmes públicas, ese pasado permanece como una sombra difícil de despegar.
Para muchos dentro del propio mileísmo, la presencia de Martínez representa una contradicción difícil de explicar: el discurso anti-violencia choca con la biografía de un barra que proviene de la cultura del aguante.
Pero la política argentina tiene la capacidad de absorber lo que encuentra a su paso, y Martínez es un ejemplo de ello: un líder de tribuna que hoy coordina territorio para un movimiento que se presenta como limpio y nuevo, pero que en los hechos necesita consolidar su estructura y mostrar resultados.
Su historia, en definitiva, es la de tantos otros casos locales: el tránsito del fútbol al sindicalismo y de allí a la política territorial, con la violencia como punto de partida y el poder como destino inevitable.
