lunes 28 de septiembre de 2020 - Edición Nº2560
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Tomas violentas en La Plata, balazos en Guernica y zanjas para frenar a ocupas

*Por Jorge Joury.- La Plata está invadida por el miedo y el nivel de violencia que muestran las últimas usurpaciones de tierras en la periferia. En Guernica, se viven horas de tensión ante el inminente desalojo de 2.500 familias. Hasta se producen tiroteos por las noches entre grupos que quieren tomar el control de la zona usurpada


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Por:
Jorge Joury
 
 
La Plata está invadida por el miedo y el nivel de violencia que muestran las últimas usurpaciones de tierras en la periferia. En Guernica,  se viven horas de tensión ante el inminente desalojo de 2.500 familias. Hasta se producen tiroteos por las noches entre grupos que quieren tomar el control de la zona usurpada. Una propietaria de Rafael Castillo tuvo que contratar a una empresa para hacer una zanja de un kilómetro que costó $70.000 porque desde noviembre 2018 le tomaron 20 de las 26 hectáreas de su propiedad. Luego, descubrió que estaban vendiendo su propio terreno ya dividido tanto por WhatsApp como por Facebook. En Pinamar, el intendente Martín Yeza, decidió cortar por lo sano y con topadoras derrumbó más de 30 de viviendas, muchas de ellas construidas con ladrillos hasta el techo por ocupas, en terrenos usurpados en Ostende y Valeria del Mar. También se evitó la usurpación de un lote en las calles Del Espartillo y Libertador, en pleno bosque de Pinamar Norte. El secretario de Habitat y Vivienda, Fernando Avila, le reveló a DIARIO FULL que Yeza "no quiere que el virus de las tomas se expanda por el distrito". Otros alcaldes costeros decidieron otorgar permisos a dueños no residentes, para que puedan viajar a inspeccionar sus viviendas. 
Frente a este marco de zozobra, el gobernador Axel Kicillof busca una salida para evitar que la situación se desmadre.
SITUACION LIMITE EN LA MATANZA
Una mujer, llamada María, y su familia, decidieron realizar una zanja de un kilómetro de largo y casi dos metros de profundidad en un terreno que tienen en Rafael Castillo, La Matanza, para evitar que los vecinos terminen de usurpárselos (FOTO). Sucede que, desde hace dos años, un grupo de personas tomó un amplio sector del lote y estableció sus casillas.
El lugar, de aproximadamente 26 hectáreas, pertenece a los padres de María desde 1975. Allí llevaban a cabo un emprendimiento familiar: un criadero de pollos. Sin embargo, cerca de 300 familias ya se instalaron en alrededor de 20 hectáreas, toma que comenzó hace más de dos años. En consecuencia, para evitar que esa usurpación se extienda, como sucedió en Guernica, decidieron cavar una zanja extensa.
La excavación, que tiene un kilómetro de largo y dos metros de profundidad, le costó a los dueños 70.000 pesos. “Es una trinchera para que avancen. Lo hicimos para delimitar el terreno, para que no digan que no tiene dueño. Esto no estaba abandonado”, explicó María.
NI LOS CLUBES SE SALVAN
En La Plata no se salvan ni los clubes de barrios. En las últimas horas le tocó a la Sociedad de Fomento de La Cumbre, una entidad con 75 años de historia ubicada en 31 y 532. Los usurpadores voltearon una pared y ocuparon tierras linderas a la sede social, que pertenecen al Ferrocarril. En la zona de Los Hornos ya están tomadas 150 hectáreas desde las calles 76 a 90 y de 141 a 155.
En las calles 84 y 153 un grupo de personas cortó los alambrados y desvalijaron una vivienda en construcción, llevándose hasta puertas, ventanas, rejas y todo lo que encontraron. También fue saqueado con singular violencia, un colegio ubicado en 90 y 115. Además, en  la zona de El Dique se encendieron las alarmas. Están apareciendo nuevos asentamientos en 45 y 122. Los vecinos dicen que hoy es "tierra de nadie" y hay serios enfrentamientos entre grupos que se pelean para desarmar vagones y sacar metales. 
"Si el Estado no interviene, la guerra de pobres contra pobres detrás de las tomas de tierras, se va a empezar a contar en muertos", le advirtieron un grupo de intendentes al presidente Alberto Fernández. A esta altura de los acontecimientos, con lo que ocurre en La Plata, el Gran Buenos Aires, en la zona atlántica y en el sur del país, queda claro que las usurpaciones se han convertido en un negocio millonario, fogoneado por punteros, que llenan sus billeteras loteando terrenos que no les pertenecen y los venden en cuotas. Los “administran” en el marco de un esquema de protección perfectamente organizado por inmobiliarias y escribanías, sin ningún detalle librado al azar. Además de estos grupos mafiosos, en este oscuro negocio hay también bandas de delincuentes y narcos, que aprovechan las incursiones inmobiliarias para ampliar su presencia en el territorio en el que operan.
Con la violencia que cada vez va más en aumento, la posibilidad de que una usurpación termine en una tragedia está a la vuelta de la esquina.
TIROTEOS ENTRE INTRUSOS
 
La semana anterior la Justicia tomó la decisión de sacar a esos intrusos de Guenrica y el juez de Garantías N° 8 de Cañuelas, Martín Rizzo, definió la fecha en la que se llevará a cabo el allanamiento. El magistrado estableció que el procedimiento se realizará el 23, 24 y 25 de este mes, en horario diurno, desde que salga hasta que se ponga el sol y no pudiendo instrumentarse en condiciones climáticas adversas. 
Seguramente, la policía bonaerense será el soporte de la dramática diligencia, una misión de alto riesgo, ya que en esa toma hay grupos armados que por las noches se tirotean por el control del predio y vecinos que pertenecen a algunos movimientos sociales de los más radicalizados, como el Polo Obrero, una de las organizaciones más críticas del gobierno de Alberto Fernández.  
Según estima el propio movimiento social, en la toma hay 2.500 familias, cerca de diez mil personas. “Pedimos a la Justicia que esté del lado de la gente”, advirtió uno de los hombres que se construyó un pequeño refugio en uno de los lotes. La mayoría de los que están son mayores de edad, pero también algunas madres van con sus hijos. Al menos, durante el día. Después los llevan a dormir a casas de otros vecinos o familiares.
En los terrenos de Guernica hay casillas construidas con chapas, piedras, bolsas, maderas, ladrillos y palos. Algunos vecinos intentan hacer llegar la luz y ayudan a otros a que esos pequeños refugios se mantengan en pie. Movimientos que se hacen sin policía a la vista y con los intendentes buscando encontrar una salida para que no avancen las usurpaciones.
VENDEN TIERRAS POR INTERNET
Los intrusos dicen que tienen miedo al desalojo y piden un plan de pago para poder quedarse con las tierras en forma legal. Tanto el gobierno nacional como el provincial repudiaron la toma de tierras y dijeron que es ilegal. La misma línea siguieron los intendentes del conurbano, que están preocupados porque la situación se agrava en la zona más poblada de la provincia de Buenos Aires. El dirigente Juan Grabois volvió a agitar las aguas con otra de sus frases temerarias: "Cuando se deteriora su poder, los principales instigadores de las tomas son las fuerzas policiales".
Por estas horas, otro factor preocupante se mezcla en la trama de la toma en Guernica: la venta ilegal de tierras. En esa dirección, se detuvo a dos personas por el delito bajo la calificación de encubrimiento agravado por el ánimo de lucro. Ambos postearon en Facebook los terrenos para vender, a un precio de 50 mil pesos la parcela.
El arresto de la mujer, ocurrido en una casa de Guernica, estuvo a cargo de la sub DDI San Vicente-Presidente Perón de La Plata. En este caso, en donde no se logró concretar la venta del terreno, se le secuestraron sus teléfonos y se peritarán sus redes sociales. No ofrecía un solo lote, sino varios.
La segunda detención ocurrió dos semanas atrás, el acusado es David A., un remisero de la zona de Glew. La venta sí fue concretada. Ocurrió el 30 de julio, al comienzo del conflicto y también con una cifra cercana a los 50 mil pesos: en el allanamiento a la casa del detenido se encontró el boleto de compraventa. La oferta fue encontrada por un ciberpatrullaje de la Policía Bonaerense en un masivo grupo de compraventa de la zona de Lanús, Lomas de Zamora y Florencio Varela, el posteo tenía fecha del 24 de julio y las fotos coincidían con los terrenos usurpados.
La Justicia busca establecer si hay una organización superior que controla la oferta y si existen líderes que dan una aprobación para el negocio clandestino.  
FALTAN 900 MIL VIVIENDAS
La pandemia expuso las desigualdades sociales y puso en primer plano, una vez más, el grave déficit habitacional que arrastra la Provincia desde hace años. Los últimos datos censales indican que el 37% del déficit en materia de vivienda a nivel nacional está en Buenos Aires. Y que el 71% de los hogares en condiciones precarias pertenecen a los 24 municipios del Gran Buenos Aires y el 29% restante se ubica en el interior.
Según datos del Ministerio de Infraestructura y Servicios públicos, el déficit actual es de 900 mil viviendas. La gestión de María Eugenia Vidal sólo construyó a razón de 2 mil viviendas por año. Dejó 5700 casas paralizadas por más de dos años por falta de pago en cincuenta municipios. Algunas registraban un avance de obra del 80% y acumularon un grado de deterioro importante.
En ese contexto, la política tiene el desafío urgente de unificar una directiva clara respecto a que hay cosas que no se pueden hacer más en la Argentina. Tomar tierras claramente es un delito contemplado en el Código Penal.
Los entendidos en el tema sostienen que las usurpaciones tienen dos metodologías. Por un lado, familias o grupos de vecinos que ingresan por sus propios medios en casas o terrenos desocupados y resisten hasta que la ley o sus dueños los puedan sacar. Por otro, se afianza una variante más sofisticada que se abre camino a tiros y sangre por organizaciones que estudian y planifican los ataques, los ejecutan generalmente de madrugada y luego venden o alquilan los lotes.  
"Si siguen con las tomas se corta todo", comentan que CFK le hizo saber a los movimientos sociales, además de advertirles que con este Gobierno "no tendrán los beneficios que tuvieron con Macri y con Carolina Stanley".
En ese sentido, las fuentes explicaron que, durante el Gobierno de Mauricio Macri los movimientos sociales ganaron más poder "para llevar adelante sus negocios". Y en ese sentido detallaron que el Movimiento Evita tiene 430 mil planes bajo su órbita, el CTEP tiene 250 mil y el movimiento Corriente clasista y combativa, tiene un manejo de 180 mil. SI se suma todo, conforman un verdadero ejército. 
 
*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.       
 
 

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