martes 20 de octubre de 2020 - Edición Nº2582
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Las pistolas Taser, carne para La Grieta

*Por Jorge Joury.- La muerte del inspector de la Policía Federal Juan Roldán revivió el debate sobre la utilización de las pistolas Taser, que generan una descarga de 50 mil voltios para incapacitar a la persona a la que se le dispara, pero que produjeron más de 300 muertes en Estados Unidos.


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La muerte del inspector de la Policía Federal Juan Roldán revivió el debate sobre la utilización de las pistolas Taser, que generan una descarga de 50 mil voltios para incapacitar a la persona a la que se le dispara, pero que produjeron más de 300 muertes en Estados Unidos. En medio de la discusión, que por lo que se ve en las últimas horas adquiere neto perfil de pulseada ideológica para incomodar al ministro de Seguridad Sergio Berni, los cuatro intendentes del PRO, Julio Garro (La Plata), Jorge Macri (Vicente López), Néstor Grindetti (Lanús) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), anunciaron que buscarán comprar las pistolas para implementar en la policía local de los distritos que gobiernan. "Son herramientas que permiten dar mayor seguridad a los agentes y protegen a terceros contra episodios delictivos”, aseguró Julio Garro. El Ministro de Seguridad de la Provincia, Sergio Berni, salió inmediatamente con los tapones de punta y replicó que "si quieren comprar las pistolas, las pueden comprar, pero las van a usar entre los funcionarios. La Policía Local es de la Bonaerense", afirmó visiblemente molesto,
Las críticas se dieron luego de que Berni pidiera hablar en una radio tras escuchar al secretario de Seguridad y jefe de Gabinete de Lanús, Diego Kravetz, quien explicó los detalles del plan del distrito para adquirir pistolas taser.
Hay que aclarar que el propio Berni había manifestado en los últimos días la voluntad política de incorporar esta clase de armamento a La Bonaerense. Ni lentos ni perezosos, varios intendentes PRO aprovecharon la mención, la hicieron propia y en pocas horas elevaron a sus HCD los proyectos de ordenanza necesarios para lograr la aprobación y la compra. En Lanús, Vicente López, Tres de Febrero y La Plata, los jefes comunales salieron a expresarse en conjunto a través de las redes sociales para exponer los beneficios en el uso de esta tecnología ante la suba de episodios delictivos.La decisión en bloque de la oposición no hizo otra cosa que generar la reacción de Berni, quien aseguró que los jefes municipales no controlan a sus policías locales y por lo tanto no pueden disponer el uso de las pistolas electrónicas.
Desde el oficialismo insisten en que la oposición busca hacer política de cara a las elecciones de medio término con un tema “demasiado sensible” mientras que desde el PRO disparan que “es necesario dar un debate con el fin de cuidar a toda la población y las propias fuerzas de seguridad”.
Esta nueva puja entre los intendente del PRO y la Provincia se da en el marco del punto de coparticipación que la Nación le quitó a la Ciudad y le dio a Buenos Aires. Los jefes comunales de la oposición buscan que el gasto sea llevado a cabo a través del fondo para la seguridad. “Si la quita a la Ciudad se hizo con ese objetivo hay que darle un uso en función de poder proteger a los vecinos de la Provincia”, aseguran desde Lanús, uno de los distritos comprometidos en esta nueva causa.
Las pistolas Taser tienen un costo de 2 mil euros cada una. En Lanús, por caso, buscan adquirir 30 y hasta planean crear una fuerza puntual dentro de seguridad para aplicar su uso en las zonas más pobladas como la estación de tren local. “Si contamos con el visto bueno del HCD podremos encarar la compra de 30 dispositivos de electrochoque a la espera de que la Provincia dé su visto bueno ya que la policía local depende de la Provincia”.
En el círculo íntimo del intendente Néstor Grindetti, dejaron en claro que si “no le quieren dar el visto bueno será por una cuestión política, por el hecho de que fuimos los del PRO los que empezamos la iniciativa y ahí quedarán marcadas las prioridades”. En ese sentido, agregó que “a nivel seguridad tenemos un trabajo muy activo. El departamento judicial de Lomas de Zamora que comprende al propio distrito, Almirante Brown, Avellaneda, Esteban Echeverría, Ezeiza y Lanús es la zona de más delitos de todo el país. El tercero de Latinoamérica después del DF y de Río de Janeiro. No estamos en el mejor de los mundos y tenemos que trabajar para darle mayor seguridad a los vecinos”.
Hay que decir que la pulseada por las Táser comenzó con una prueba piloto durante la gestión de Mauricio Macri como jefe de Gobierno, con Guillermo Montenegro como Ministro de Seguridad. En ese momento se compró un número pequeño de Taser X-26 para probarlas, cinco, en total. Esto fue repudiado por organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y otras entidades. En particular, Amnistía Internacional recordó que las llamadas "armas no letales" habían producido muertes a lo largo del mundo. Solo en Estados Unidos, entre 2001 y 2008, mataron a 334 personas. Por eso, la empresa que las fabrica debió enfrentar más de 300 juicios e indicó en el instructivo que sus efectos “aumentan el riesgo de morir o de un daño severo”. El Comité contra la Tortura de la ONU las clasifica así: “Provocan un dolor intenso, constituye una forma de tortura y en algunos casos puede causar la muerte”.
La discusión tuvo un derrotero judicial, con un fallo de primera instancia que prohibió su uso. La jueza Andrea Danas consideró que su uso “puede lesionar derechos como la vida, integridad física y salud de las personas, aun de quienes se encuentran en perfecto estado de salud” y que “la incorporación de estos dispositivos puede fomentar el encubrimiento o la impunidad policial favoreciendo situaciones de abuso”. En 2013, la Cámara de apelaciones compartió los criterios y mantuvo la orden de no utilizar las táser. Pero el Gobierno porteño siguió apelando. Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia porteño -con varios integrantes cercanos al PRO- avaló el uso de las táser. La Corte Suprema recibió un pedido de revisar esa cuestión, pero lo rechazó.
En medio de la polémica que se reavivó en las últimas horas, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, confirmó que será reactivado el proceso de licitación para que la Policía de la Ciudad adquiera 300 pistolas Taser. Ahora, los cuatro intendentes de Cambiemos se sumaron a esta iniciativa. Pero Berni les dejó muy en claro su postura y la de la Provincia. "Debemos dejar de ver las encuestas para saber qué tenemos que decir a la mañana. No podemos ver las encuestas y decir queremos las Taser. Hay que tener un baño de razonabilidad y comenzar a pensar políticas de largo plazo. No hay políticas de largo plazo porque cada uno lleva agua para su molino y no piensa en el bien general”, se quejó.
En este sentido, recordó que quienes tienen la obligación de definir las políticas públicas en materia de seguridad son los ministros de Seguridad de cada una de las provincias y no los secretarios de seguridad de los distritos que "se apropian de las policías locales como si fueran suyas, pero cuando generan líos la desconocen”.
“Hay que dejar de confundir a la gente: la policía local no es del intendente, es la policía de la Provincia de Buenos Aires. El plan de seguridad es de la Provincia y el dinero que se consiguió es para dotar de tecnología a los efectivos y por sobre todo capacitar y profesionalizar a la fuerza”, ratificó Berni.
Además, el ministro recordó que no es barata la adquisición de ese material ni es sencillo su uso y capacitación.
" Las pistolas han cambiado la tecnología. El policía que porta una Taser a partir del momento que desenfunda, enciende una alarma en el comando y no solo graba audio, también graba video. El problema no es cuánto vale, sino cuánto cuesta entrenar a un policía para que la use. No es lo mismo entrenar a un policía con un arma de fuego, que la munición es muy barata, que un cartucho de Taser que sale muy caro”, agregó Berni.
Berni trató de "ignorantes" a los intendentes de Cambiemos y les aclaró que las policías locales no son suyas y están a cargo del Ministerio de Seguridad bonaerense
Respecto al entrenamiento, Berni aseguró que es mucho más complejo. "Un arma de fuego dispara un solo proyectil, con la pistola Taser salen dos electrodos, y estos electrodos tienen dos caminos distintos porque transmiten corriente. Para que haya corriente en el cuerpo humano tiene que haber una diferencia de potencia, esto significa que cuanto más separados los electrodos es más efectivo su uso. Con el arma de fuego tiene que hacer puntería en una sola dimensión mientras que con la Taser en tres dimensiones”, explicó.
Finalmente, el ministro aseguró que la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, aún no cumplió con su promesa de entregar las pistolas Taser que compró la anterior administración. “Las Taser que fueron para el GEOF la ministra se había comprometido a entregarlas a la Provincia de Buenos Aires. Todavía estoy esperando que lleguen”, concluyó.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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