lunes 26 de octubre de 2020 - Edición Nº2588
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¿Se acaban los "guapos" del teclado?: Crearon un organismo para detectar noticias falsas, campañas maliciosas y expresiones de odio

Cargado de polémica y críticas desde la política y medios opositores, se lanzó el Observatorio de la Desinformación y la Violencia Simbólica en Medios y Plataformas Digitales”, que tiene como finalidad proteger a la ciudadanía de las noticias falsas, maliciosas y de las falacias.


TAGS: MIRIAM, LEWIN, NODIO

"No es para cortar la libertad de expresión sino para garantizarla", se expresó en el lanzamiento de Nodio, el Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica en medios y plataformas digitales”, que tiene como finalidad proteger a la ciudadanía de las noticias falsas, maliciosas y de las falacias. A diario las redes sociales reciben el impacto de los "guapos" detrás de los teclados que insultan, discriminan, promueven prácticas racistas o alientan la violencia de género entre otras prácticas y a ellos se apunta.

La creación de Nodio ya ha disparado fuerte críticas de políticos y medios de comunicación identificados con el macrismo.

Miriam Lewin, titular de la Defensoría del Público, dijo que Nodio es la respuesta a la preocupación de las audiencias “por la circulación de mensajes cargados de violencia y desinformación en redes sociales y en medios”.

“Insultar a quien piensa distinto, cancelar a quien es diferente, descalificar, agredir y no argumentar, bloquea el diálogo y vulnera derechos. Construir con falsedades noticias que apelan a la emocionalidad y fortalecen prejuicios que fomentan la intolerancia es poner en riesgo la convivencia democrática”, sostuvo Miriam Lewin.

“El discurso del odio, la desinformación y las noticias maliciosas promueven la polarización social y la violencia colectiva, avasallan el derecho a estar informado, degradan el debate público y amenazan la democracia. Resulta necesario un espacio público y plural desde el cual estudiar e investigar estos fenómenos, promover la discusión pública sobre los mismos y servir de sustento para nuevas políticas públicas que protejan el derecho a la comunicación de las audiencias”, señaló Glenn Postolski, Director de Planificación Estratégica e Investigación del organismo.

El observatorio funcionará en el ámbito de la Defensoría del Público y contará con un Consejo Asesor. Y la jornada de mañana se podrá seguir desde la web del organismo y, también, en su canal de YouTube.

Marco digital

Hoy, el horizonte del ecosistema de medios convencionales se ha extendido hacia el mundo digital, incorporando una dimensión cualitativamente diferente a la libertad de expresión ciudadana potenciada mediante el uso de redes y plataformas. Internet facilita el acceso a la información de manera habitual y aumenta el volumen disponible en línea. En este escenario ampliado que incluye una alta concentración económica de medios y plataformas, el acceso masivo a la información mejoró ciertos procesos democráticos para que sean más participativos e inclusivos.

Sin embargo, también contribuyó a la propagación y viralización de desinformación o información maliciosa, fomentada por las lógicas de funcionamiento de las redes digitales, lo cual representa un problema cada vez mayor para el normal desarrollo de la vida democrática en su conjunto.

La información maliciosa, manipulada y diseminada puede exacerbar numerosas narrativas estigmatizantes, que atacan la dignidad y la integridad humana mediante la incitación al daño y contribuyen a crear un entorno de intolerancia, profundamente corrosivo del debate público. El derecho que tienen los ciudadanos y las ciudadanas a comunicarse y a acceder a información veraz en el entorno digital constituye un compromiso ineludible para el desarrollo de las sociedades democráticas.

Esta situación ha provocado que diversos organismos internacionales como las Naciones Unidas y la Unesco, la Unión Europea o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, hayan desplegado numerosas iniciativas y recomendaciones hacia los estados miembros, la sociedad civil, las universidades y el sector privado en torno al problema. Dichas iniciativas promueven un marco de cooperación eficaz entre las partes interesadas, incluidas las plataformas, los anunciantes y los medios, para garantizar el acceso a un ecosistema digital diverso, que habilite el ejercicio de la ciudadanía democrática, la plena vigencia de los derechos humanos y sociales y la convivencia pacífica.

La Defensoría del Público, en este marco, asume el compromiso democrático mediante la creación de NODIO. Esta iniciativa se propone generar insumos y entornos de intercambio que permitan reflexionar acerca de las prácticas deontológicas en búsqueda de un periodismo de alta calidad, el fortalecimiento de las audiencias críticas mediante el desarrollo de competencias digitales y el fomento del debate sobre los aspectos éticos del ejercicio de la libertad de expresión en internet, entre otras iniciativas.

Como herramienta de trabajo de la Defensoría, NODIO contribuirá de las siguientes formas:

  • A crear ámbitos participativos de debate permanente sobre la temática abordada.
  • Promover el conocimiento científico sobre la desinformación y contribuir a mitigar el fenómeno de la información maliciosa.
  • Asesorar a organismos y organizaciones sociales en torno al tema y colaborar en el diseño de estrategias y recomendaciones para abordarlo.
  • Promover el conocimiento científico y elaborar material dirigido a la promoción de la resiliencia social frente a la problemática de la desinformación.
  • Realizar campañas de capacitación en alfabetización digital y mediática.
  • Promover compromisos de buenas prácticas informativas y discursos de respeto.
  • Identificar, exponer y explicar la desinformación, mediante acciones de monitoreo, revisión, análisis y verificación de la desinformación; identificación de estrategias argumentativas, sistema de alertas, de publicidad y de respuestas coordinadas, entre otras.

Para ello promoverá el trabajo colaborativo con organismos especializados, centros de investigación, plataformas digitales, la industria audiovisual y las organizaciones de la sociedad civil.

LLUVIA DE CRITICAS

Entre otros, el diario La Nación señaló que "el lanzamiento de un observatorio estatal para monitorear y "desarticular" presuntas noticias falsas puso en alerta a la oposición, que advirtió por el impacto sobre la libertad de prensa y de opinión de la ciudadanía en medios y redes.

El anuncio encendió las alarmas en dirigentes de la oposición, que expresaron el rechazo a un observatorio que, según dicen, es inconstitucional. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) también sumó su rechazo.

La expresidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados y extitular del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Silvana Giudici dijo: "Es peligroso para la libertad de prensa y expresión que el Estado asuma el rol de verificador de las noticias",  y definió al organismo como un "primer paso" hacia la creación de un "Ministerio de la Verdad". Para Giudici, no es clara la justificación por la cual se creó Nodio. "Si el observatorio tiene que ver con el ataque a las minorías o con los discursos de odio, para eso el Estado tiene una ley antidiscriminación y un organismo, el Inadi, que comprende la tutela de todos esos derechos", señaló. Y agregó: "Si lo ponen en el ámbito de la Defensoría del Público genera una paradoja: la Defensoría es la que tiene que garantizar la pluralidad de voces y la libertad de todas las opiniones que lleguen a las audiencias. Intentar restringir o calificar las opiniones para decidir cuál es verdadera o falsa está por encima de sus atribuciones y es contradictorio".

El diputado nacional Fernando Iglesias (Juntos por el Cambio-CABA), fue uno de los más duros, al publicar una foto de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda en la Alemania Nazi.

El diputado nacional Cristian Ritondo (Juntos por el Cambio-Buenos Aires), por su parte, comparó a Nodio con un "cepo" como el aplicado sobre el dólar. "Este gobierno tiene un cepo para todo, también para controlar a la prensa. El poder de turno no debe decidir qué información llega a los ciudadanos. El Estado nacional tiene que garantizar la libertad de expresión, no restringirla", dijo.

Para ADEPA, en tanto, "monitorear el pensamiento no favorece la libertad de expresión".

"Como ha señalado ADEPA respecto de proyectos similares que tuvieron lugar en la década pasada, la instauración de este tipo de órganos de vigilancia desde el Estado conlleva un riesgo cierto de que estos sean utilizados como método sutil de disciplinamiento o represalia por motivaciones ajenas a los principios que dicen promover", señaló el organismo Y agregó: "La propia conformación del panel de presentación, con la casi totalidad de sus integrantes identificados con un sector político claramente determinado, es un indicio de ello".

 

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