jueves 20 de junio de 2024 - Edición Nº3921
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El 73% de las familias platenses están endeudadas y la clase media toca fondo

* Por Jorge Joury.- De acuerdo a una encuesta publicada por la consultora D'alessio Irol, el 73% de las familias de sectores medios tiene deudas. Es importante tener en cuenta que un año atrás, ese porcentaje era de 62%.


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Jorge Joury

El brazo armado de la implacable realidad nos está avisando que 7 de cada 10 familias platenses se encuentran endeudadas por los efectos de la crisis que generó la pandemia. Otro dato preocupante, es que la clase media, que era un emblema de la ciudad, se va empobreciendo cada día más. Mientras esto ocurre, los políticos se muestran impotentes y sin herramientas para buscar una salida. Esto genera desesperanza. Por ejemplo, el actor Oscar Martínez, que hace un año se radicó en España, dijo que no quiere volver a la Argentina, porque este "es un país tóxico". Hace unas horas. una empresaria platense me señaló que quiere cerrar su pyme, vender sus bienes e irse a vivir a Uruguay. Miles de argentinos y más aún los jóvenes, también buscan emigrar porque no ven futuro ante la falta de empleo. Es un paisaje apocalíptico en el que estamos entrampados. Todo conforma un combo que está provocando efectos devastadores en la sociedad. No sólo cayeron en la pobreza más de tres millones de habitantes, dejando al 42% de las personas en esa situación. También el látigo despiadado de la inflación, castiga a millones de ciudadanos que conforman la clase media. La caída de ingresos, la presión impositiva y la carencia de medidas de resucitación, provocan que ese segmento de la sociedad en buena medida se haya transformado en una suerte de “clase media empobrecida”. O si la quieren llamar más coloquialmente: “venida a menos".
De acuerdo a una encuesta publicada por la consultora D'alessio Irol, el 73% de las familias de sectores medios tiene deudas. Es importante tener en cuenta que un año atrás, ese porcentaje era de 62%. Esto significa que ese valor se incrementó casi en un 10%.
La encuesta revela, además, que el 82% del sector medio-alto es el más endeudado. El principal motivo de esta situación podría ser el acceso a financiamiento.
LO QUE YA CUESTA PAGAR
Entre los principales problemas del endeudamiento de la clase media están la prepagas.De acuerdo a los datos de la encuesta, durante el año 2020 el número de afiliados cayó 8%.
Según los datos de la Cámara de Empresas de Medicina Privada, en 2020 se registró una baja del 8% en la cantidad de afiliados. El otro fenómeno fue el cambio a planes de menor cobertura. Otro dato a tener en cuenta es que dado que el Banco Central flexibilizó las condiciones, muchas personas comenzaron a financiar sus tarjetas. Por eso se transformó en una de las principales vías de endeudamiento.
De este modo, el saldo de las tarjetas de crédito se ha transformado en la principal vía de endeudamiento de las familias argentinas. En ese sentido, cabe aclarar que un 35% de todo lo adeudado corresponde a refinanciaciones de deudas anteriores. También la mayoría de las familias están en mora con el pago de las cuotas de los colegios privados.
Con claridad se advierte que el mundo de la política mira hacia otro lado. Empieza y termina en sus problemas, que a su vez integra la gran realidad que vive el resto de los argentinos. Este divorcio entre política y sociedad profundiza un universo de incertidumbre que genera malestar y desesperanza.
EL VIACRUCIS DE LLENAR EL CHANGUITO
El reciente índice que divulgó el INDEC se ocupa de todos las familias y las personas que no alcanzan a cubrir la Canasta Básica Total. Según distinguió el propio organismo, un grupo familiar debía superar ingresos por $ 51.000 mensuales a fin de año para evitar la situación definida como “pobreza”. Pero, ¿qué hay arriba de eso? Las respuestas no son para nada alentadoras. Cada vez es más difícil ver en los hipermercados locales, changuitos llenos y en general el público se ha volcado a las segundas y terceras marcas, para economizar.
La clase media platense es cada vez más “frágil”, según surge de la observación de la realidad pero también de las estadísticas. Hoy la lucha de este segmento de la sociedad pasa por mantener “lujos” como la educación privada para los hijos, un auto o seguir alquilando el mismo departamento. Pero cada vez son más los que no lo logran.Tengamos en cuenta que en el contexto local hay una gran masa de empleados públicos cuyos salarios están muy atrasados y con pérdida cada vez mayor del poder adquisitivo. Y en medio de este laberinto, hay 23 millones de personas que reciben un cheque del Estado, llámense planes sociales o subsidios y 6 millones que pagan impuestos.
ATRAPADOS EN UNA TELARAÑA DE PLANES
El plan “Jefes y Jefas”, creado en 2002, se transformó hoy en una multitud de planes. ¿Alguien verifica las duplicaciones y triplicaciones? La tarjeta Alimentar, creada por el actual gobierno, ¿dejó sin efecto algún plan previo para que algunos pobres pudieran comer, o se sumó a lo que ya existía?. Todo es difuso y la Argentina está atrapada en una telaraña de desaciertos. tejida por gobiernos ineptos.
La mayoría de los economistas coinciden en que "es bastante claro que un regreso a restricciones como las del año pasado demandarían una nueva ola de incremento del gasto público, financiado con emisión monetaria y eso, desde el punto de vista cambiario, financiero e inflacionario, seria desestabilizador".
El Gobierno lo sabe y también está consciente de que no puede tirar por la borda los avances alcanzados. Tienen muy en claro que, "con las mismas medidas, veríamos las mismas consecuencias del año pasado: incremento de la brecha, aumento de las expectativas devaluatorias y problemas en las reservas del BCRA, aun cuando están estabilizadas ahora por el efecto de los precios internacionales".
TEMOR A UNA ECONOMIA EN DECLIVE
En este contexto de malaria, hay cada vez más platenses que les resulta una verdadera odisea mantener el “status”. Pagar la cuota de un colegio privado, del cable, mantener el auto o seguir alquilando en el mismo lugar sin necesidad de mudarse a otro barrio o a otro espacio más chico pasó a ser algo reservado para privilegiados. Ni hablar del “sueño” de tomarse unas vacaciones en la costa atlántica o encarar un viaje al exterior.
Según una encuesta, al 56% de los argentinos le preocupan más las consecuencias económicas de la pandemia que infectarse con el virus. Al menos así lo reveló un estudio elaborado por la consultora 'Management & Fit', que consultó a 2.200 personas de entre 16 y 75 años en todo el país.
El 55,9% expresó que le teme más a las consecuencias económicas, contra el 31,3% que se mostró preocupado por contagiarse de COVID-19, e incluso, entre los mayores de 40 años, la preocupación por la faceta económica asciende al 64,4%.
La mayoría cree también que la economía continuará en declive los próximos meses y desconfía de que el Gobierno lleve adelante un plan de vacunación "justo y equitativo".
El INDEC no estudia lo que sucede con aquellos que están por arriba de ese umbral que define quiénes superan la condición de pobres. Pero sí lo hace la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires.
LOS INGRESOS POR EL PISO
De acuerdo a un estudio divulgado por este organismo, existen familias en situación “vulnerable” y aquellas que integran el “sector medio frágil”, pero que zafan de lo que las estadísticas definen como “pobres”. En ambos casos se trata de aquellos que superan los ingresos exigidos por la canasta básica, pero el grupo familiar gana hasta 25% más. Es decir que tendrían ingresos familiares de hasta $ 64.000 por mes. La “clase media baja”, por lo tanto, se las debe arreglar con ingresos apenas superiores a los 450 dólares por mes, tomando el tipo de cambio libre como referencia ($ 140 por dólar).
Hoy, ganar más de USD 1.000 mensuales, o $140.000 pesos, significa estar dentro del 10% que más gana en la Argentina
La considerada “clase media tradicional” es una categoría muy amplia. Para estar dentro de este grupo hay que ganar entre 25% y 4 veces la canasta básica. Se trata de una amplia franja cuyos ingresos van desde los $64.000 a poco más de $ 200.000. Posiblemente esta caracterización también pueda aplicarse a todos los grandes centros urbanos de la Argentina.
Esto significa que con un ingreso equivalente a los 500 dólares mensuales ya debería alcanzar para estar dentro de este grupo supuestamente privilegiado. Claro que el espectro para ser considerado clase media es amplio. Hoy, ganar más de USD 1.000 mensuales, o $140.000 pesos, significa estar dentro del 10% que más gana en la Argentina, es decir los únicos "ricos" que quedan. El último que apague la luz.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP.

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