Según relataron, Adorni empezó pagando cuotas de u$s900, que se achicaron a u$s600 luego de que la cancelación de una parte del capital total con un pago directo de u$s30 mil. Con esto, la deuda remanente del jefe de Gabinete es de u$s70 mil, y vence en noviembre de 2026.
La devolución del dinero habría sido pactada a dos años, con una tasa de interés del 11% anual y pagos mensuales, según consta en la escritura de hipoteca del departamento.
Molina de Cancio, comisaria retirada de la Policía Federal, le dio u$s85 mil, y la otra mujer, su hija, contadora que trabaja en la fuerza, u$s15 mil. La escribana Adriana Nechevenko confirmó en una entrevista televisiva que fue ella quien se las presentó a Adorni para realizar la operación, aunque insistió en que no hubo ninguna "irregularidad".
Pollicita busca determinar si estos préstamos fueron legítimos o si se utilizaron para ocultar el origen de los fondos, dado que el precio de compra del departamento, que es de u$s230 mil, estaría por debajo de los valores de mercado.
La semana pasada, la Justicia también tomó declaración vía Zoom al exfutbolista Hugo Morales, quien fue el dueño original del departamento, antes de vendérselo a las mujeres que luego realizaron la transacción con Adorni.
