POLITICA y POLITICOS | 22 Apr
La escandalosa Causa Cuadernos: otro empresario confesó haber sido apretado para mentir en perjuicio de Cristina
El avance del juicio por la causa Cuadernos sumó un nuevo capítulo con la declaración del empresario Mario Rovella, titular de Rovella Carranza S.A., quien afirmó haber actuado bajo presión al momento de declarar como arrepentido. Según explicó ante el tribunal, dejó constancia previa en una escribanía de que su testimonio no sería veraz y que se encontraba condicionado por una situación de “coacción psicológica”.
Durante su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°7, el empresario sostuvo que reconoció pagos ilegales para evitar quedar detenido. “Van a advertir una contradicción entre lo que declaré en marzo del 2019 y lo que van a escuchar ahora”, arrancó. En ese sentido, negó haber entregado dinero al financista Ernesto Clarens y remarcó: “Me vi obligado a reconocer pagos en una situación de coacción psicológica. Si no aceptaba me detenían”.
El planteo no es aislado dentro del expediente. La semana pasada, el empresario Daniel Pitón también aseguró que fue inducido a incluir en su declaración referencias a pagos que nunca existieron. Sin embargo, lo que diferencia el caso de Rovella es que decidió dejar constancia de esa situación antes de presentarse ante la Justicia.
Según relató, un día antes de su indagatoria acudió a una escribanía junto a sus abogados. “La solución que intentamos hacer con mis abogados fue, el día 28 de febrero, en un día antes de mi declaración, fui a una escribanía, y colocamos una nota que era el escrito que iba a presentar en la indagatoria, más otra nota en la que yo decía que lo que yo allí consignaba no era veraz”, explicó. Ese material fue presentado como respaldo ante el tribunal.
En su declaración, también cuestionó distintos puntos de la acusación. Señaló que se le atribuyeron supuestos traslados de dinero en 2013 junto a otra firma, pero aseguró que en ese momento no existía ninguna sociedad registrada con esos nombres. “Nunca lo comprobaron y se me sumaron estos cohechos. Las fechas que se consignan, no estuve en la CABA. Yo no realicé esos pagos a Clarens”, afirmó.
Rovella también se refirió a la relación de su empresa con Vialidad Nacional y aseguró que no obtuvo beneficios indebidos. Recordó que fue sobreseído en causas iniciadas en San Luis y subrayó: “Rovella Carranza nunca tuvo un beneficio de parte de Vialidad Nacional”. En esa línea, cuestionó otro punto de la acusación que sostiene que la firma ejecutó 35 obras, mientras que, según su versión, entre 2003 y 2015 fueron 21 en total.
Sobre el vínculo con el financista, explicó que se trató de una relación comercial iniciada en 2009. “Mi relación con Clarens fue puramente comercial. Necesitábamos de taxis aéreos para poder llegar a las obras y visitarlas”, indicó ante los jueces.
