SOCIEDAD | 14 May
Lauchas SA: EDELAP detectó fraude eléctrico en 15 locales de una cadena de empanadas en La Plata, Berisso y Ensenada
Aunque EDELAP no difundió oficialmente el nombre de la cadena involucrada, el operativo generó ruido en el circuito comercial y gastronómico de la región, donde el tema comenzó a circular con fuerza entre comerciantes y cámaras del sector.
La distribuidora realizó operativos antifraude y encontró medidores manipulados e intervenciones ilegales en suministros trifásicos. La maniobra podría derivar en sanciones económicas, cortes de servicio y denuncias penales.
El robo de energía volvió a quedar bajo la lupa en la región. La empresa EDELAP detectó irregularidades en 15 sucursales de una reconocida cadena de venta de empanadas que opera en La Plata, Berisso y Ensenada, tras una serie de inspecciones realizadas en el marco de operativos antifraude.
Según informó la distribuidora, durante los controles técnicos se constató la manipulación de medidores y la intervención clandestina de suministros trifásicos, maniobras que alteraban el registro real del consumo eléctrico.
La situación no pasó desapercibida dentro del sector energético local. En un contexto de aumento de tarifas, caída del consumo y fuerte presión sobre comercios y gastronómicos, el hallazgo expone un problema que las distribuidoras vienen denunciando desde hace años: conexiones ilegales y fraudes que terminan impactando sobre el sistema y sobre los usuarios que sí pagan el servicio.
Riesgos, sanciones y denuncias penales
Tras detectar las irregularidades, EDELAP labró las actas correspondientes, eliminó las condiciones de riesgo y avanzó con medidas para resguardar la seguridad de las personas y la integridad de la red eléctrica.
Desde la empresa recordaron que el fraude eléctrico constituye un delito y habilita a aplicar cobros retroactivos por la energía consumida y no registrada, además de recargos previstos en el Reglamento de Suministro y Conexión.
La distribuidora también puede suspender el servicio y presentar denuncias penales contra los responsables.
En paralelo, remarcaron que este tipo de maniobras genera riesgos concretos: incendios, electrocuciones, daños sobre instalaciones y sobrecarga de la red eléctrica, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas como el Gran La Plata.
Un problema que atraviesa a la región
El caso vuelve a poner sobre la mesa una tensión cada vez más visible entre el aumento de los costos operativos y la capacidad de comercios y empresas para sostener sus estructuras en medio de la crisis económica.
En La Plata, donde el sector gastronómico viene atravesando meses de caída del consumo y aumento de gastos fijos, el costo energético se transformó en uno de los principales reclamos empresarios. Sin embargo, desde las distribuidoras sostienen que las conexiones clandestinas y las adulteraciones no solo representan pérdidas millonarias, sino que además deterioran la calidad del servicio general.
Aunque EDELAP no difundió oficialmente el nombre de la cadena involucrada, el operativo generó ruido en el circuito comercial y gastronómico de la región, donde el tema comenzó a circular con fuerza entre comerciantes y cámaras del sector.
Qué puede pasar ahora
La empresa quedó habilitada para avanzar con el recupero económico de la energía no registrada y eventualmente impulsar acciones judiciales. En casos de fraude comprobado, el Código Penal prevé penas de hasta seis años de prisión.
El episodio también podría derivar en nuevos controles sobre otros comercios de alto consumo eléctrico en la región, en medio de una política más agresiva de fiscalización por parte de las distribuidoras.
