PERIODISMO DE PERIODISTAS | 19 May
¿Qué pasa en Radio 10?, ¿Pauta mata verdades?: sorpresa e indignación por el levantamiento del programa de Liliana López Foresi
“Reloj de Arena” abordaba temas prácticamente ausentes en gran parte de la agenda mediática. El programa era uno de los más escuchados de los fines de semana y mantenía una línea editorial muy distinta a la habitual en los grandes medios.
La periodista Liliana López Foresi fue desplazada de Radio 10 y su programa “Reloj de Arena” levantado de manera repentina tras casi cinco temporadas al aire. La salida ocurrió en pleno mes de mayo y tomó por sorpresa tanto a la audiencia como a integrantes del ciclo.
El programa era uno de los más escuchados de los fines de semana y mantenía una línea editorial muy distinta a la habitual en los grandes medios.
Desde diferentes espacios se asegura que detrás de la salida de una de las pocas voces que cuestionaban abiertamente la megaminería, el saqueo extractivista y el genocidio contra el pueblo palestino, aparece una combinación cada vez más visible entre censura política, presión empresarial y alineamiento ideológico con los sectores más reaccionarios.
Liliana López Foresi llevaba casi cinco años al frente de un programa que había logrado construir audiencia y reconocimiento sin resignar profundidad ni pensamiento crítico. Mientras gran parte de los grandes medios reproducen discursos oficiales o agendas empresariales, Reloj de Arena abría espacio para debates incómodos: contaminación ambiental, destrucción de territorios, reforma de la Ley de Glaciares, poder de las mineras y la catástrofe humanitaria en Gaza.
El despido no aparece en el vacío. Ya hubo distintos casos de periodistas desplazados, censurados o corridos de espacios mediáticos por expresar opiniones críticas o incomodar al poder político y económico.
En C5N, por ejemplo, fueron apartados periodistas y panelistas que cuestionaban con dureza el rumbo político del gobierno y el alineamiento internacional oficial; como es el ejemplo de Silvina Sterin Pensel, quien se desempeñaba como corresponsal del canal en Estados Unidos. También en A24 hubo salidas y reconfiguraciones editoriales marcadas por la presión política y empresarial.
Los temas que incomodaban
“Reloj de Arena” abordaba temas prácticamente ausentes en gran parte de la agenda mediática: los impactos de la megaminería, el extractivismo, los conflictos socioambientales y las denuncias sobre la situación humanitaria en Gaza.
Distintos colaboradores y referentes cercanos al programa sostienen que la salida de López Foresi responde directamente a censura por el contenido crítico que se difundía al aire.
También señalaron que dentro del grupo mediático existirían fuertes límites para hablar críticamente sobre minería y sobre las reformas impulsadas en torno a la Ley de Glaciares.
Una pionera de la agenda socioambiental
Liliana López Foresi fue una de las primeras periodistas de medios masivos en darle espacio permanente a las problemáticas ambientales y extractivistas en Argentina.
Durante años abrió los micrófonos a referentes históricos como Javier Rodríguez Pardo, además de periodistas, activistas y asambleas que denunciaban contaminación, saqueo de recursos naturales y conflictos territoriales en distintas provincias del país.
Uno de los integrantes del espacio resumió la situación con una frase contundente: “Estamos silenciados de nuevo”.
El apoyo de referentes ambientales
La noticia tuvo un fuerte impacto en sectores ambientales y rápidamente comenzó a circular entre referentes y activistas de todo el país.
Entre quienes se hicieron eco de la situación estuvieron Guillermo Folguera y Enrique Viale, dos de las voces más reconocidas de las luchas socioambientales en Argentina, además de asambleas y organizaciones ambientales que desde hace años vienen denunciando el avance del extractivismo, la megaminería y el silenciamiento mediático sobre estas problemáticas.
