lunes 12 de octubre de 2026 - Edición Nº4765

SOCIEDAD | 12 Oct

Moderna esclavitud: el empleo informal alcanza al 45% y en el interior trepa al 80%

Los datos surgen de un relevamiento de la Universidad Nacional de Rosario, elaborado a partir de información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. La serie muestra un avance sostenido de la informalidad, que pasó del 41,4% a fines de 2023 al 45% registrado en la última medición.


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La informalidad laboral sigue ganando terreno en la Argentina y ya alcanza al 45% de los trabajadores durante el segundo trimestre de 2026. El promedio nacional, sin embargo, esconde diferencias importantes: en varias ciudades del norte, más del 80% de quienes trabajan por cuenta propia lo hacen sin registración, mientras que en el conurbano bonaerense ese indicador llega al 70,2%.

Los datos surgen de un relevamiento de la Universidad Nacional de Rosario, elaborado a partir de información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. La serie muestra un avance sostenido de la informalidad, que pasó del 41,4% a fines de 2023 al 45% registrado en la última medición.

El fenómeno coincide con una modificación en la composición del mercado laboral. En ese período, la proporción de trabajadores asalariados cayó del 73,7% al 70,5%, mientras que el empleo por cuenta propia creció del 22,6% al 25,5%.

La situación es especialmente delicada entre los independientes: el 65,8% de los cuentapropistas urbanos trabaja en condiciones informales. Entre los asalariados, en tanto, el 37,9% no cuenta con aportes jubilatorios. Este último indicador también muestra un deterioro de largo plazo, ya que a fines de 2016 se ubicaba en el 33,6%.

Los sectores más afectados

La precariedad tampoco se distribuye de manera uniforme entre las distintas actividades económicas. El servicio doméstico encabeza el listado, con un 77,4% de informalidad, seguido por la construcción, con el 76,2%.

Detrás aparecen la gastronomía y el alojamiento, con una tasa del 63,9%, y el comercio, donde el indicador llega al 54,7%.

En el otro extremo, las actividades profesionales, científicas y técnicas presentan una informalidad del 19,2%. En el sector de información y comunicación, el porcentaje asciende al 33,9%.

Formosa, Tucumán y Santiago del Estero, entre los distritos más complicados

El mapa por aglomerados urbanos expone una marcada desigualdad territorial, con los registros más elevados concentrados en el Norte y Cuyo.

La ciudad de Formosa encabeza el ranking de informalidad entre cuentapropistas, con el 87,9%. Le siguen el Gran Tucumán y Tafí Viejo, con el 87,6%; Santiago del Estero y La Banda, con el 87,5%; Gran Resistencia, con el 84%; y Gran San Juan, con el 83%.

Los valores más bajos aparecen en otras zonas del país. La Ciudad de Buenos Aires registra un 32,8% de informalidad entre los independientes, mientras que Mar del Plata y Batán alcanzan el 42,7%, Bahía Blanca y Cerri llegan al 43%, y Ushuaia y Río Grande presentan un 43,1%.

La diferencia también se refleja en las cifras generales por región. En la Patagonia, la informalidad total se ubica en un rango de entre el 18% y el 33,5%. En el Noroeste, los valores van del 43,9% al 56,2%, mientras que en el Noreste oscilan entre el 51,9% y el 53,8%.

La brecha entre la Ciudad y el conurbano

Dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las diferencias entre la Ciudad y el conurbano también son pronunciadas.

En la CABA, la informalidad total alcanza el 26%. El indicador se divide entre un 25,6% de los asalariados y un 32,8% de los trabajadores independientes.

En el conurbano bonaerense, en cambio, la tasa general trepa al 47,5%, impulsada principalmente por la precariedad del empleo por cuenta propia, que llega al 70,2%.

El informe advierte que estas diferencias no dependen solamente de cuántas personas trabajan de manera independiente en cada distrito. También intervienen la estructura productiva, los niveles promedio de productividad y el tamaño de las empresas que operan en cada zona.

La estructura productiva, una de las claves

En las regiones donde predominan las actividades de alta productividad y las compañías de mayor tamaño, el empleo registrado tiene una presencia más fuerte. Un ejemplo es Neuquén, donde la industria hidrocarburífera convive con una tasa de informalidad del 26,4%.

La minería y la industria electrónica también aparecen entre las actividades asociadas con una mayor formalidad laboral.

Otro factor que influye es el peso del Estado como empleador. En provincias como La Rioja y Catamarca, el empleo público representa más de un tercio de los ocupados, una característica que contribuye a moderar los indicadores de informalidad.

En esos distritos, las tasas generales se ubican en el 43,9% y el 45,1%, respectivamente.

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